Caso de estudio
01 — El cliente
Stéphanie es HR Business Partner en una multinacional en París. Su puesto, de gran responsabilidad, exige una comunicación constante con equipos internacionales: selección de personal, relaciones laborales, proyectos de RR. HH. globales, etc.
Cuándo la conocí, Stéphanie tenía un buen nivel de inglés (B2.1), un amplio vocabulario en RR. HH., la capacidad de entender pódcast, series, libros... Stéphanie seguía las reuniones de trabajo sin dificultad, pero a la hora de participar se bloqueaba.
02 — El desafío
El problema no venía del idioma en sí, sino de la expresión oral. Hablar en inglés le generaba estrés que resultaba en:
El principal desafío de Stéphanie era psicológico, no lingüístico.
03 — La solución
Stéphanie decidió hacer un coaching individual centrado específicamente en la confianza al hablar. Trabajamos entonces una vez por semana durante un año.
Fase 1
Empezamos con conversaciones informales para identificar sus intereses y motivaciones, usando temas familiares para repasar su inglés. Hablar de temas estimulantes permitió pulir las imprecisiones gramaticales y, a la vez, demostrarle que hablar inglés podía ser gratificante y agradable.
Fase 2
Cuando Stéphanie empezó a sentirse más cómoda con el inglés en general, pasamos a temas más complejos, como su formación académica y su carrera. Al hablar de educación, por ejemplo, empezamos por unas anécdotas ligeras sobre sus años de estudiante y acabamos comparando los sistemas educativos francés y británico. Esta progresión natural nos permitió cubrir el vocabulario y la gramática de forma pertinente.
Aplicamos el mismo método a su experiencia profesional, analizando artículos de prensa, pódcast de RR. HH., currículums en línea, descripciones de puestos y legislación laboral.
Fase 3
Mejoramos sus habilidades de presentación y negociación principalmente mediante el juego de rol. Además, grabamos presentaciones breves sobre su empresa y luego vemos esos vídeos juntas, para analizar lo qué funciona bien y en qué aspectos debemos seguir trabajando.
Para trabajar la expresión monológica, usamos ejercicios de expresión espontánea. Por ejemplo, Stéphanie sacaba una tarjeta con un tema al azar: el dinero, la felicidad, la vida de oficina, los sindicatos, los retos de RR. HH., etc. Enseguida, sin preparación, tenía que hablar durante 5 minutos sobre este tema sin interrupción. El ejercicio también era muy eficaz para detectar las lagunas estructurales y mejorar la precisión del vocabulario.
Fase 4
Por último, centramos el trabajo en su día a día profesional: preparación de las próximas reuniones y presentaciones, así como ensayos de escenarios de trabajo en tiempo real.
04 — Los resultados
Progresión del nivel B2.1 al nivel C1.
Ansiedad de comunicación resuelta: Stéphanie pasó de evitar hablar en inglés a usarlo con confianza en el trabajo.
Evolución profesional: accedió a un puesto internacional donde el inglés es su idioma de trabajo.
05 — Lo que dijo Stéphanie
"J'ai bénéficié de cours d'anglais individuel avec Anna dans le cadre professionnel. Elle a bien su évaluer mon besoin et adapter son cours. Je manquais énormément de confiance en mon anglais et je n'osais pas parler. Elle a tout débloqué ! J'ai repris confiance et ai pu par la suite évoluer vers un poste international où la langue de travail était l'anglais. Merci Anna !"